Las celdas cartujas de las pandas norte y este del monasterio sufrieron una transformación total en el año 1960. El objetivo de aquellas grandes modificaciones fue el de lograr una residencia adaptada a la vida de la orden benedictina, que desde 1954 ocupaba el monasterio en unas condiciones verdaderamente lamentables.
Las obras se realizaron siguiendo solo criterios puramente funcionales, lo que implicó, además de la pérdida de la tipología edificatoria de la cartuja, una alteración importantísima e irreversible de su arquitectura.
En el año 1998, se realizaron obras de mejora interior en la primera planta de la panda norte del claustro principal, que consistieron en la rehabilitación de diez habitaciones para el centro de espiritualidad dotadas con baños individuales. La actuación se centró exclusivamente en la planta primera.
Con el presente proyecto y las obras realizadas se ha planteado la rehabilitación de la planta baja de la misma panda para dotarla de áreas comunes para el centro de espiritualidad; salas de convivencia, de oración y aseos.
Así mismo, se ha modificado el núcleo de escalera que comunica la planta baja con la planta primera incluyendo un ascensor y un nuevo acceso independiente al centro de espiritualidad desde la fachada norte, lo cual ha implicado la modificación total del espacio de recepción.