PLAN DIRECTOR DE RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LORCA

SITUACIÓN: Lorca. Murcia
PROMOTOR: Ministerio de Cultura
FECHA: 2011

MEMORIA:
El 11 de mayo de 2011 se produjeron en Lorca dos movimientos sísmicos que provocaron enormes daños en el patrimonio histórico y artístico de la ciudad, afectando tanto a edificios religiosos como a buena parte de la edificación civil.
Con el fin de cumplir con los objetivos de los decretos de ayudas redactados por el Estado y por la Comunidad Autónoma de la Región Murcia, el Ministerio de Cultura a través del Instituto del Patrimonio Histórico Español decidió redactar un Plan Director a fin de contar con un documento que permitiera ordenar y coordinar los esfuerzos, cuantificar las inversiones y optimizar los resultados de la gestión de recuperación del patrimonio tras el terremoto.
El Plan tuvo como principal objetivo facilitar una visión global del patrimonio afectado, aportar una valoración de las obras imprescindibles para su recuperación, hacer un programa que permitiera comprometer los recursos financieros y planificar estas obras en un periodo máximo de cinco años.
Se elaboraron fichas independientes para cada uno de los elementos que se incorporaron al mismo que se corresponden con el numeroso grupo de edificios singulares, civiles, religiosos, y palacios de mayor significación simbólica que personifican las señas identitarias de la ciudad. Son edificios, declarados Bien de Interés Cultural B.I.C., de forma individual, o catalogados Grado 1 o Grado 2.
Las fichas se realizaron como recopilación y extracto de la documentación aportada por los arquitectos y técnicos que elaboraron informes de daños y de obras necesarias tras el terremoto. Los edificios históricos singulares son los elementos que marcan el carácter, los que concentran y reúnen la mayor significación y expresividad de la ciudad. Son los que representan con mayor claridad cada momento cultural y social de la historia de la ciudad pero hay que ser muy conscientes de que la idea de patrimonio ha de estar abierta al paisaje lo que supone entender este último como producto histórico de la cultura y la acción humana sobre el medio natural. Eso implica, superar una concepción sectorial de los bienes culturales como elementos singulares en el espacio geográfico, y extender la idea de patrimonio a las tramas complejas de las relaciones que estructuran y dan forma visible al territorio, y en el que el elemento patrimonial singular adquiere todo su sentido interpretativo.
Con este concepto amplio y unitario se redactó el Plan Director que aunque limitado en sus enfoques por razones de una intervención de urgencia, plantea la necesidad de cubrir, a medio y largo plazo, una estrategia de ciudad que resuelva todos sus problemas y no sólo los producidos por el terremoto.