REHABILITACIÓN DE EL MONASTERIO DE ELPAULAR

SITUACIÓN: Rascafría. Madrid
PROMOTOR: Ministerio de Cultura de la Comunidad de Madrid
FECHA: 2010, 2007, 2004, 2002, 2001
P.E.M.: 2.646.644€ (2010); 185.401€ (2007); 120.062€ (2004); 543.793€ (2002); 928.845€ (2001)

MEMORIA:
Se trata de una intervención continuada en la cartuja durante más de dos décadas.
En el año 1996 y tras un periodo de obras de emergencia, se redacta el Plan Director, que permitió la identificación, la definición del diagnóstico, estableció las estrategias desde un carácter integral y fijó prioridades de intervención.
Convencidos de que los planes directores inician su recorrido una vez redactados y de la conveniencia de que el equipo de arquitectos participe en su gestión, ha sido precisamente la gestión una de nuestras funciones básicas para recuperar el conjunto.
El propio plan definía la estructura de gestión a través de una comisión de seguimiento, que poco después condujo a la firma de un convenio de colaboración entre las tres Administraciones. El éxito reside en una gestión continuada y el sentido común.
Es un conjunto de una gran extensión y complejidad con problemas que afectan a su soporte físico, relativos fundamentalmente a filtraciones y humedades del subsuelo, otros no tan urgentes pero no por ello menos importantes, relacionados con su identidad o significación arquitectónica, y otros de uso, de carácter jurídico, normativo, etc.
La identificación del conjunto ha sido una ardua labor de años casando los datos ofrecidos por las excavaciones arqueológicas con los de la investigación arqueológica de la arquitectura y con el análisis del Libro Becerro, que se conserva en el monasterio. El entendimiento del conjunto monacal, su tipología, sus sistemas y técnicas, su función, uso y significación, ha sido el soporte argumental de las propuestas restauratorias que pretenden enfatizar lo intrínseco frente a lo ajeno desde una perspectiva global, evitando personalismos.
En este sentido la des-restauración cobra especial consideración, declarando la relativización de los criterios en relación a asuntos trascendentes como el concepto unitario de la obra, el tratamiento de lagunas, la conservación y la restauración, la conservación preventiva, el respeto a las técnicas históricas, etc., etc., y que se han visto revisados en la restauración del sagrario (F. H. Izquierdo), y otras obras.
Las paredes del Claustro y otros ámbitos fueron, por ejemplo desprovistas de sus revestimientos. No sabemos si esto obedece a un criterio estético o a que se desatendieron acciones prioritarias de restauración preventiva de eliminación de las afecciones debidas a las humedades del subsuelo, contra las que tanto hemos luchado.
Las últimas acciones pretenden alcanzar objetivos de recuperación del patrimonio mueble disperso, de revitalización, de dotación de nuevos usos culturales y ampliar la participación de la sociedad. La recuperación de las sillerías y la vuelta de la serie de 52 cuadros de gran formato, pintada por Vicente Carducho, es un ejemplo de la importancia que adquiere la gestión de la que nos consideramos partícipes, y que hoy presenta un panorama optimista en relación con su recuperación definitiva.