PLAN DIRECTOR Y RESTAURACIÓN DE LA CATEDRAL DE SIGÜENZA

SITUACIÓN: Sigüenza. Guadalajara
PROMOTOR: Ministerio de Fomento
FECHA: 2003, 2005, 2007, 2008

P.E.M.: 1.234.344€ (2002), 483.100€ (2005), 21.732€ (2007), 188.000€ (2008)
SUPERFICIE: 3.185m2

MEMORIA:
Realizado en colaboración con el arquitecto José Juste.
El plan director de la catedral de Sigüenza se sitúa en un marco de referencia de carácter metodológico y técnico, específico para el desenvolvimiento de las intervenciones en el Plan Nacional de Catedrales. Se desarrolló con un carácter integral, valorando el monumento como un todo indisoluble, del que formaban parte inseparable su patrimonio mueble, sus fondos documentales, el patrimonio inmaterial y la estructura urbana inmediata.
Sin duda el periodo de análisis de la compleja arquitectura de transición y la identificación de sus sistemas y procesos constructivos, así como su relación con los daños y reparaciones tras la guerra civil, fue un ejercicio apasionante.
Los primeros proyectos se inician tras la redacción del plan, con un conocimiento profundo del conjunto según las prioridades definidas en el cronograma de intervenciones. Fueron resueltos en primer lugar los problemas de cubierta, con la estricta exigencia de conservar las pocas estructuras de madera que aún se mantienen, y con gran eficiencia y definitivamente los relacionados con las humedades de subsuelo, que entrañaban una extraordinaria dificultad y producían graves daños a la rica colección de portadas platerescas. La presencia de una atarjea del siglo XVI demuestra que las afecciones fueron históricas y la lucha por controlarlas, resueltas ahora con profundos drenajes y amplias cámaras de ventilación.
Las obras fueron acompañadas de excavaciones arqueológicas que detectaron restos de una incipiente torre y una necrópolis medieval, hoy visitable. La musealización de este ámbito bajo rasante, ligado al campo del proyecto, entrañó ciertas dificultades por la autoimposición de no alterar la rasante ni la imagen de su fachada sur.
Las operaciones de conservación del claustro consistieron en el saneado de humedades mediante cámaras de ventilación, arreglo de cubiertas, restauración de ventanales y del jardín de crucero. Otros ejercicios, como fue la actuación en las dependencias de la panda norte, han exigido mayor implicación en el terreno de la restauración, cuando las transformaciones históricas, lejos de apoyar la legalidad arquitectónica, implicaron graves degradaciones.
El magnífico salón constituido por altos muros, arcos diafragma y artesonados, fue distorsionado, ocupado por dependencias de servicio, distribuidas en tres plantas. La existencia de muchos de los elementos del siglo XIII, fundamentó sobradamente la propuesta de recuperación del gran salón como único espacio, utilizando los sistemas estructurales y constructivos originales.